domingo, 18 de febrero de 2018

Trunco

Otra vez la tormena se llevò el futuro, se llevó el vals en los pies. Se llevó los recuerdos sin crear. El agua fue las làgrimas sin brotar y los brillantes rayos a montones las carcajadas que no se van a dar.
Un pasado que no pasó, una brisa que enfrió la llama del corazón. Habrá que volver a encender el calefón.
Las letras graban en piedra a martillazos de dolor.
Siento el sueño acumulado de las miles de siestas que no dormí.
Una vez más la palma abierta siente la dureza del vacío de tu mano

jueves, 17 de enero de 2008

Sueños, ideas nocturnas, deseos ocultos. Cuando uno cierra los ojos, reposa su cabeza y no sabe con lo que va a soñar. La noche transcurre tranquila, hasta que las primeras imágenes modifican el rostro, aparecen a veces palabras oscuras. Producimos historias y hasta películas que no resistimos, el miedo nos invade y nuestro frágil pero creativo inconsciente, huye hacia el conciente. Abrimos los ojos, revisamos que estamos en nuestras camas y como una piedra cae en el suelo, recostamos la cabeza y continuamos durmiendo, procurando que el despertador, suene más tarde.

A la mayoría de los actores de mis sueños ya los conozco, personas de mi entrono y mi pasado. Los paisajes suelen ser creados por el cerebro de donde saca los colores.
Los recuerdos nunca fueron tan nítidos como los sueños que recuerdo, nunca ocurrieron, pero los vi perfectamente.
Algunas veces tengo dudas, no sé si los sueños fueron solo sueños o si realmente ocurrieron.
También, en varias ocasiones de la vida hubiese preferido despertar y descubrir que solo fueron un sueño. Todo eso para poder así pasar como sorbo de agua fresca.
En otras, me encuentro conversando con mi alma, ella me dice que esto ya va a pasar, fuerzo los ojos para intentar despertar, ello no cambia la imagen que tengo frente a mi.

En la noche oscura escondido en el silencio, esperando que algo me llame. Dejando volar el pensamiento, me veía caminando una siesta calurosa de verano. Esos días en que uno esquiva los rayos del sol por la vereda de la sombra. Árboles, grillas de mosaicos, sombras entrecortadas. ¿ A donde iba? No lo recuerdo, la zona era conocida, lo sé por la forma despreocupada del caminar, el suave vaivén de mi cuello y mi mirada curiosa en encontrar formas en los mosaicos de distintos colores. Crucé una calle y continué, sin saber, que a pocos metros, te iba a encontrar. Ahí, de casualidad, salías de la casa de una amiga. En el instante el cual la puerta se cerraba, te vi. Con alegría y cara de sorpresa, nos saludamos.

Pero yo, ya no estaba ahí, es mas nunca me había ocurrido, yo permanecía en el mismo rincón.
Un parpadeo más y recordé que no es la primera vez que te encuentro en el laberinto de mis pensamientos. Fugazmente recordé otras pero apenas llegaba a verte, te desvanecías, el lugar pasaba al olvido y nuevamente tu rostro me miraba fijo al comenzar a borrarse. Claro, es difícil encontrarlo recuerdos de la imaginación. Esta sucesión de escenas inconclusas llegó a su fin. Fue el momento que te descubrí en el recuerdo. Esta vez, no te desvaneciste. Me esperabas junto a aquella mesa. Me acerqué y nos pusimos a charlar casi cualquier tema, unos más profundos que otros. Yo cada tanto, dejaba una frase inconclusa, luego de un silencio, la conversación continuaba. Esos silencios no eran por falta de ideas o dudas. Yo buscaba contarte algo más. Sacarme de esa situación. No saben lo incómodo que me sentía, un hormigueo en el cuerpo perturbaba la tranquilidad de la noche, mis manos sudaban. Buscaba problemas, uno suele saber cuando ciertos comentarios, conllevan a disgustos. Pueden imaginar que es lo que no debí decir, ni siquiera el día de hoy me animo a contar.

fueron 2 años

La historia que comenzó por aquellos de abril, en un húmedo otoño. Yo no sabía lo que buscaba en ella, pero aún creo que hoy no sé lo que encontré. Anoche mientras me acostaba, comencé a relacionar lo que me estaba pasando con la novela que tenía bajo el velador, ahí, en esa mesita de luz, lugar donde caen los libros y escritos justo antes de la caída de mis párpados cansados. Tome el libro y como era un buen libro, fui hasta aquel rincón en la plaza donde el autor se encontraba con la protagonista del mismo libro. Era de esperar que profundizar en el libro me llevase a meterme en el lugar del autor, lo que no esperaba, es que ahí, en vez de aparecer Etcheverry, apareciera ella. Por un momento me pareció extraño , pero después que se sentó en el banco de la plaza, ya nada me pareció extraño, vi su rostro con una mirada medio perdida, aquel silencio como tantos otros deben haber sido alrededor de las cinco de la tarde. Pasamos un rato, abrazados, sé que me gustaba abrazarla y ella no demostraba lo contrario. ¿Pero que querés que te diga, ella no era mi novia, no era mi amiga, no era de mi familia? Tampoco era extraña, simplemente una de las personas que te presenta el barrio, cruzas miradas y luego de un par de veces de encontrarte en alguna salida, la puerta de tu casa o algún bar, ya la había transformado en una conocida, aunque no conocía nada de ella. Por medio de un mi vecino, su casa era en la cuadra siguiente, Luis S. una tarde, me entere de su nombre, Laura Goyena. Una mujer llena de secretos como tantas otras personas que te cruzas por las calles y en sus miradas de cejas fruncidas con miradas fijas en puntos infinitos. Quizás sea la última vez que se te presenten, vos decidís dejar pasar a ese desconocido que quizás necesite tu ayuda, o tal vez, tenga la tuya. Pero en vez de conocer las historias de las miles de personas que te cruzas por el camino, uno emprende su camino, abriendo alguna puerta a alguien de vez en cuando y descubriendo de a poco los pequeños mundos conformados por las almas de color albil, ese color entre el negro y el blanco de tonos rojos y medio verdosos.
LA PRIMERA
Lo que voy a contarles ahora, no debería ser escrito, no debería ser comentado, pero gracias a que estoy seguro de que ustedes me desconocen, mi historia, pasara como una historia más de ficción, como esas que ven en televisión. Simplemente, dos amigos, un hombre y una mujer, que se conocían de años, decidieron salir a comer algo, luego de una llamada por teléfono que daba cuenta de mucho tiempo sin verse, esa inevitable necesidad de las amistades de verse y estar al día para mantenerse viva y fresca. La pasé a buscar, y una amiga que vive con ella, me abrió la puerta apresurada acompañada de un bolso. Me saludó con un Hola gentil y dejo escapar una cara de decepción al verme. Mi mirada de desconcierto la llevo a explicarme que estaba esperando un Taxi, para que la llevara a la terminal, en ese instante una bocina interrumpe la charla.
-Chau, pasa, está en el baño terminando de arreglarse. Dijo ella.
Entré al departamento, cerré la puerta después de que el taxi se retirara, y saludé con un –Hola. Potente, para que advirtiera de mi llegada. Las paredes parecieron contestarme - Ahí voy, dijo ella.
No les dije el nombre de ella, bueno ella es Clara, Clarita para los amigos de la secundaría.

Nos saludamos y charlamos de lo más mundano, estudios, clima, y de las novedades que teníamos de los amigos comunes.
Salimos a cenar, a uno de esos restaurantes modernos, donde la comida es extranjera, la música es centroamericana y la gente se queda viendo adornos orientales. Nos sentamos en esas incomodas mesas altas, y bancos redondos los que son mas parecidos a los de la barra de cualquier bar porteño y causaban que nuestras rodillas se tocaran ligeramente. Comimos Chop Suey con pollo, acompañado por un vino blanco bien argento. Los recuerdos apilados, y nuestras miradas fijas y atentas, cambiaron la atmósfera inicial por otra llena de emoción y un poco mas tensa. Desnudamos afecto y compartimos historias de parejas disueltas, errores y rechazos. Yo me sonroje al prestarle atención a sus ojos celestes y trate de desviar mi mirada solicitándole a la moza la cuenta. Eran las 3 de la mañana cuando partimos y en silencio emprendimos el viaje de regreso.
La acompañé a su puerta, y mientras introducía la llave me invito a pasar, para tomar una café. Se reanudo un dialogo calmo. Y mientras esperábamos en el living que se caliente el agua, comparamos nuestras impresiones sobre el restaurante y la comida. El silbido de la pava nos levanto acelerados y corrimos a la cocina. Ella preparo el café y pregunto por el azúcar, luego de ponerle 2 cucharadas me lo entrego en la mano. Ahí fue el comienzo, nuestras yemas se tocaron en la manijita del jarro de café, nos miramos profundamente, y con la mano izquierda retire de nuestras manos el jarro, a las yemas sumaron a nuestros dedos, y luego las palmas. Su silencio me comentó que yo debía continuar.
Todo estaba por estallar, la arrimé contra la mesada avanzando sobre sus pasos. Una última mirada y un beso que empezó suave y finalizó con un fuerte apretón de labios. Ella se subió a la mesada y abriendo sus piernas suavemente, me dejo abalanzarme sobre su pecho. Abrazos caricias y amor, lo que se pueden imaginar.
Una furia, un regalo y un desquite. Con mucho respeto y afecto, terminamos de compensar las faltas de amores ajenos. Una sonrisa nos encontró soñando hasta que llegó la luz del amanecer. La mañana se vino con una vieja sensación. Silencio, junto a una despedida cordial. Esa fue la última vez, que la vi.

Ahora casi 40 años mas tarde, con dos divorcios a cuestas, 3 hijos mayores, la recuerdo. Recuerdo esa excelente mujer, bella y sincera, justo lo que yo buscaba, pero no veía por tenerla desde siempre frente a mí. Frunzo el seño, bajo la cabeza e imagino, que hubiese pasado si aquella mañana le hubiese dicho, que la llamaba la semana siguiente.


LA SEGUNDA

Me encuentro con vos, son casi las 2 de la mañana de un sábado cualquiera. Es muy tarde para comenzar algo nuevo, es muy temprano para pelear. Entonces, ¿qué haremos? ¿Qué vamos a encontrar en esta noche?
Es fácil, en el momento que nos vemos, el silencio nos domina, el saludo, está en la mirada, la conversación también, nos conocemos demasiado. Demoremos un segundo mas esa mirada que anticipa un fuerte abrazo. Permanezcamos inmóviles un segundo. ¿Qué nos decimos?
Dejamos de caminar a nuestro encuentro, frente a frente, nos detenemos en el mismo instante, extendemos nuestras manos hasta acariciarnos y miramos el fondo de nuestros ojos, te guardo contra mi pecho en un fuerte abrazo. No sé si quiero protegerte del mundo que te rodea, no sé si es que te quiero cerca mío, si busco compañía. Otra noche cambiada, otro café que nos pone al día, y otra mañana comienza la cuenta regresiva, para que otra noche, te devuelva a mis brazos. No te preocupes, en mis brazos, ya estas.

te pase a buscar 3

TPAB3
Enciendo el pedal de efecto de la guitarra y comienzo a escribir, mucho tiempo guardada, las notas comienzan a fluir.
Al igual que empiezo a escribir esta canción que no va a tener música de fondo. Solo la letra.
Siempre de noche, de vampiros pareciera. Esta vez fue muy distinta a las otras los viejos amigos del colegio nos juntábamos, como tantas fiestas hay de fin de año. Charlando de las cosas que habían cambiado, el ponerse al día que nunca alcanza dentro del pequeño cable de las charlas por teléfono. Pero esta historia termina en este momento, para aburrir a los lectores, debo avisar que no pasó nada, cada cual metido en su vida, un vago recuerdo de noches anteriores pasó por mi cabeza, pero esos besos y mimos pasaron a ser recuerdos, tu jefe la verdad te complica la existencia, ella trabaja en la edición de un semanario, publicidad y algunas notas, es diseñadora gráfica. Es molesto tener un jefe que nunca queda conforme, he visto sus trabajos y son excelentes. Creo que nunca queda conforme por que no sabe lo que quiere.
Tragos de por medio la charla se puso filosófica, hasta llegar al punto de discutir la existencia o no de un Dios, o no a 2006 años de su nacimiento casi, te conté: - Para mi no existe, las religiones y los dioses han estado presentes en todas las culturas y casi todos los tiempo, griegos, egipcios, romanos, mayas, la religión y las creencias, son una parte inalienable de los seres humanos con capacidad de imaginación y capacidad de pensamiento, los hechos no explicables por razones científicas, inmediatamente casi son trasladados a Dioses, con el paso de los años, ya no creemos en el dios de la lluvia, sabemos que son nubes. Mucho menos en el sol, es una estrella, sabemos de que esta compuesto, a que temperatura a que distancia y aproximadamente cuanto va a durar, la verdad sabemos bastante.
Pero que posibilidad hubieran tenido los hombres de antes, antes de un antiguo testamento. O el pueblo maya que desconocía a Jesucristo hasta la llegada “salvadora de españoles”, salvación que fue masacrarlos, esclavizarlos y robarles. Pero es cierto, dejaron de jugar sus salvajes juegos y construyeron bonitas catedrales que hoy en día son un hermoso atractivo turístico para los descendientes de sus captores.
Un pueblo con calendario, con un cierto grado de ciencia, es cierto, atrasado respecto de Europa. Tal vez por unos cientos de años de retraso en llegar a sus tierras.
Que redención que alma y que espíritu podría salvarse antes de eso. En una persona perfecta, cual fue la necesidad de millones de años después de mandar a su hijo o inventar un hijo. ¿Su aburrimiento?
En ese caso que somos, ante un dios todopoderoso, pasamos a ser meras fichitas en el juego de la vida, hormigas en un frasco u un tablero de un juego parecido al ajedrez, ¿Mi pregunta, es quien tira los dados? Y esta noche nos toca la tarjeta “MARCHE PRESO”

viernes, 14 de diciembre de 2007

Invitación

litro de agua ardiente de caña, Una maal influencia, me llva por el mal camino pero un gusto dulce y sabroso le encuentro al mal camino. He caminado muchas veces y algunas he errado mis pasos. Pocos días separan de un hito, podría ser cambio de año pero en este caso NO lo és, a pesar de estar seguro de una vez más hacer las cosas mal, pruebo un nuevo mal. La escritura no es solo el refugio de cobardes que no se animan a decir las cosas (así me gusta llamarlos a algunos escritores), pero tiempo atrás lo he dicho, a veces NO ES TIEMO, A VECES NO ES EL LUGAR Y A LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO.
Atravieso en este momento calles oscuras una noche de verano, sin bruma, pocas veces hay bruma en estas latitudes.
Las escrituras “perduran” días años, siglos y carecen de algo fundamental “, la entonación y la mirada” pero pueden ser leídos y releídos. Cada vez nuevos significados se revelan frente al laberinto de símbolos efímeros. Arábigos, Griegos, Rúnicos, los alfabetos, al igual que el dulce de leche(que me encanta) tienen fecha de vencimiento.
Hoy en el noticiero, anticiparon que esta noche sobre todo el territorio Argentino, lloverían estrellas fugaces ay que la tierra pasaría por un extremo de virgo. Yo soy de virgo a pesar de no creer en horóscopos, desgraciadamente creo más en noticieros, y nunca tan certero como hoy, mucho más certero que le clima de todos los días intentan adivinar.
Esta noche, ví una estrella …….. y su paso……. fue fugaz………
Me estoy demorando y esto no es un preámbulo por caso podría ser un prólogo, prólogo a un libro que quiero escribir y siento que hoy no voy a escribir, voy a saltearme hasta el epílogo.
¿A quien hablo? Estoy hablando hablando a tu corazón J eso dice Charly, y yo lejos de ser culto, me siento parte de un cuento de Borges, cuento fantástico “la biblioteca de babilonia” libro que describe una biblioteca infinita, formada por volúmenes inmensos todos casi iguales salvo en sus contendido repletos de los 26 símbolos, 24 letras punto y coma, todas las combinaciones de estos símbolos se encuentran alojados en los infinitos pisos de la misma, todo lo que se diga escriba o piense, está en esos volúmenes sin importar el idioma, miles de libros difieren solo en un punto, en una página recóndita.
De igual manera siento que mis palabras y conjuros, no son nuevos, pertenecen a ese grupo de conjuros y cada frase ya a sido dicha antes.
Un grupo de mujeres de Buenos Aires, comediantes llamadas “LAS CHICAS DE NEGRO” decían que consideraban arduos trabajos a sus ratos de ocio, yo a veces cumplo con eso, en este preciso momento lo cumplo. No paro de transformar blancas e inmaculadas páginas en manchones azules.
Un error que cometo seguido es que utilizo el lenguaje de mis escritos, algunas metáforas en el día a día, librando pensar y entender, cuando no quiero librarlo. No son convenientes.
Demasiado caso a una frase de mi profesor de teatro que en una obra en la cual representamos con un integrante que revoloteaba un virus dijo ante mi pregunta de ¿No sé si se entendío? Me respondió: Deja que la gente piense, eso hago.

Escribir y charlar se complica con el orden. Un comentario frente a esto que se hace largo, yo prefiero los cuentos cortos que no motivan mi desvelo para permitirme dormir.
De tanto dar vueltas ya el sueño gana. Esto tenía que comenzar comentando algo de mariposas en la panza como me dijo una amiga.
La verdad, a tu lado sobreactuo, soy mejor y menos pelotudo. Pero a tu lado me has visto verborrágico e intranquilo
Cometí otra clase de errores que no quiero recordar por el momento.
Tanta vuelta mareos y sentipensares Galeanescos, motivados por… un mal amigo o uno bueno con pésimas ideas.
Hay pegamentos para plásticos, par vidrios para vidrio con cemento, para madera, lo que une a las personas, realmente no lo sé, ni la química ni la física me lo develaron.
Uno que no recuerdo decía que en el amor, son mejores los gestos que las palabras, “asustan menos”.

¿Y si te soy sincero? Y sí dejo por un momento las buenas costumbres y te doy un buen beso, conozco las leyes, y hablan de personas, ninguna pena encuentro por besar un ángel como vos. Por un beso me condenaría al infierno y agradecido cumpliría mi ardiente condena, mi corazón ya arde en este mundo al verte. Y el cielo ya lo viví las veces que nos encontramos.

EL PODER
¿qué es el poder? Alguna vez a algún amigo de Menem, escuché decir que el poder era impunidad, en cierta forma concuerdo pero no es el único PODER, esta en otras cosas. Como en el poder de hacer, modificar crear o destruir, y por que no en el poder que tenés de hablarme un instante y hacerme perder la cabeza, olvidarme del mundo. ESO ES TAMBIÉN…. PODER.


Sortons un jour=Salgamos un día